Luis, quédate.

¡¡Malvinas argentinas, Nápoles español!!

Esa fue una de las muchas paridas que soltamos ayer en la celebración del pase de España a las semifinales de la Eurocopa. Reconozco que por primera vez estoy realmente ilusionado por el juego de nuestra selección y, que pase lo que pase a partir de ahora, tengo la sensación de que se ha dado una muestra de calidad ante el resto de Europa. Ganarles a Italia a su estilo, en los penaltis, me ha llenado de profunda satisfacción, como diría nuestro campechano Rey. Por cierto, a Juan Carlos poco le faltó para bajarse al césped a tirar un penalti como uno más de lo emocionado que se le veía (imaginároslo diciéndole al portero italiano ¿Por qué no lo paras?). Nada más acabar el partido me lancé a la calle con mi bandera (formada por un palo de madera y 150 cm. de bandera de España, de esas que se venden por metros para los actos públicos). Bajé corriendo la calle pasando por la plaza del Pirulo, donde un montón de alternativos ataviados con la camiseta de la seleccion aplaudieron mientras este patriota bajaba, literalmente, a toda leche para llegar a la Aldaba, el bar donde algunos de mis amigos celebraban la victoria. Allí se encontraban también Lucia y Giuseppina, dos calabresas que se atrevieron a ver el partido rodeadas de descontrolados y eufóricos nacionales. Cuando llegué (tres minutos y medio después del último penalti) las dos erasmus estaban sentadas en sendas sillas mientras los españoles despotricábamos sobre Luca Toni, Berlusconi, el Coliseo y la madre que los parió a todos.

¡Buffon es extremeño, lere, lere, lé!

¡Luca Toni es maño, lere, lere, lé!

¡Berlusconi nació en Murcia, lere, lere, lé, lelelelé, lelele, lelelé, lé, lé!

Otros gritaban: ¡El próximo viernes, José Tomás en el Coliseo! (esto último parecía molestarle especialmente a Lucia, quien iba soltando leches a diestro y siniestro)

Aunque lo mejor del día fue los momentos después de la euforia colectiva, cuando españoles e italianos nos compramos unas bebidas y nos fuimos a celebrar la victoria a la fuente de la plaza de la Constitución y luego a los bancos de la plaza de Santa Marta hasta las tres y media de la madrugada. Un buen rato que me será difícil de olvidar, tanto por las cosas que hablamos como por la gente con la que hablamos. Así quiero yo más partidos de la selección.



PD: Si mis queridos compañeros de carrera me las pasan, pondré alguna foto propia en esta entrada

1 comentarios:

..::SirgóboL::.. dijo...

juass

aqui no fue dificil de enterarse de la victoria de la selección xDD

en fin sigue pasandolo bien, que el futbol une a la gente ;-)