Misterios sin resolver II - ¿Quién mató a la liebre?

La vida es un sistema bioquímico autosostenido que evoluciona en sentido darwiniano, y como tal, nos depara muchas sorpresas, anécdotas y misterios. Señores, este post se encuadra dentro de la serie Misterios sin resolver, que no pretende competir con Cuarto Milenio, sino darle una aplastante paliza. La segunda entrada de esta saga se titula ¿Quién mató a la liebre? y está basada en hechos reales:

Veníamos un viernes Katmio, Saintwolf y yo de escuchar el concierto de Fito (no digo "ver" porque no lo vimos, simplemente lo pirateamos desde fuera). La vuelta a casa era larga pero, con los amigos y el cachondeo siempre presente, cuando nos dimos cuenta habíamos cruzado uno de los puentes que une la Margen Derecha con el centro de Badajoz. La primera parada obligatoria es el portal de la casa de Katmio y hacia allí nos dirijimos. Pero al pasar frente al McDólar de Valdepasillas un extraño objeto sobré el capó de un coche de la autoescuela Darío llamó la atención de Katmio. Eran las 3 de la mañana. Nos acercamos, entre curiosos y miedosos, al darnos cuenta de que se trataba de una especie de conejo. Efectivamente. Un servidor, Cancho, el naturalista del grupo, confirmé que no se trataba de un conejo, sino de una liebre (género Lepus). El frío cadáver del animalito yacía sangrante sobre la delantera del vehículo. La primera reacción fue mirar a nuestro alrededor. Nadie. ¡Claro, un viernes a las tres de la madrugada en esa zona de la ciudad! Decidimos no tocarlo hasta comprobar que efectivamente estaba totalmente muerto. Cuando ya vimos que aquello estaba más tieso que la Columna de Trajano empezamos a hacerle las correspondientes fotos con el móvil de Saintwolf y Katmio. Como uno estudia Bichología Zoología, me empeñé en llevarme la liebre a mi casa para hacerle una disección destriparla y verla por dentro, quedarme con la cabeza y limpiarla para dejar a la vista el cráneo, que será próximamente incluido en mi colección. Así que, resignado, el pobre Katmio subió a su casa a por una bolsa de basura mientras Saintwolf y yo vigilábamos el eterno reposo de nuestro Roger Rabbit. En ese momento miles de dudas empezaron a rondar nuestras cacholas: ¿Cómo había llegado hasta ahí? No podía haber sido atropellada por el coche, evidentemente, pues no se habría quedado en el capó, si lo hubiera hecho habría dejado una buena marca y el dueño lo habría retirado (a menos que no se hubiera dado cuenta, cosa que dudo). La otra posibilidad que pensamos fue que la hubiera dejado olvidada algún cazador, pero... ¿en el capó de un coche? Además tampoco presentaba signos de disparos, sólo sangraba por la nariz. ¿Qué tipo de ser la ha dejado ahí? ¿Estamos ante nuevas formas de vida? ¿Quizás procedentes de otra galaxia? Algunos se aventuraron a decir que eran señales, una especie de código o marca, para indicar que ese sitio ya ha sido visitado por uno de ellos. Otros que son como mapas, para ser vistos desde el cielo... A lo mejor fue a morir allí... O sin irnos tan lejos: ¿Serán los humanos los causantes de tan peculiar hallazgo? ¿Será algún acto tribal de la etnia pacense? Yo creo que no. Me decanto por la teoría galáctica, pero... quién sabe. Dejamos una dirección de e-mail escrita en un papel que pegamos en el coche, Jamás recibimos respuesta. El sistema bioquímico autosostenido de esta liebre se vino abajo, sí, pero nunca sabremos por qué.
La liebre fue retirada por cuestiones de seguridad ciudadana. Se encuentra a buen recaudo en un sitio secreto creado para la ocasión... bueno no, está en el congelador de mi casa, pero no se lo digáis a mi madre.

Al día siguiente, por circunstancias de la vida, pasé por la zona siniestrada. El coche allí seguía, con la sangre y todo, pero... el cartel había desaparecido... era una clara señal de aviso: "La próxima vez será algo más que destrozaros el tinglado que habéis montado". Desde este momento, todos los participantes de esta aventura (menos yo) han quedado marcados psicológicamente y no han vuelto a ser los mismo



Vista de la liebre sobre el coche


Un poco más cerca...


Detalle de Roger


El autor de estas líneas con nuestro protagonista


En polvo te convertirás...


El siempre dispuesto Katmio colaborando en el santo entierro


Di "hola"

Saintwolf y Katmio


Comunicándonos...


Explicándonos...


Sí, lo hicimos, no es broma


Saintwolf con el mensaje recién colocado


Yo y el coche


Rogamos que si alguien de la Autoescuela Darío o alguien que tenga contacto con ella lee esto, por favor, contacte con la direccion de e-mail que hemos creado para la ocasión:

quienmatoalaliebre@gmail.com

6 comentarios:

Katmio dijo...

¿Cuándo se acabará esto?
.
..
...
¡¡¿CUANDO?!!
Recuerdo que el hilillo de sangre le duró al coche bastantes días en el capó, un Toyota creo que era.
No recuerdo si nos planteamos por qué los de la basura no se llevaron la liebre, pongamos que pasarona las 00:30, ¿no la vieron? ¿no estaba allí? ¿la pusieron a las 3 menos diez? Siendo una calle peatonal y más o menos concurrida por sus parques cómo es que nadie se percató, ¿tiene Fito algo que ver en todo esto?
Opinen, yo no me siento capaz.
Un saludo

Anónimo dijo...

Sucesos paranormales en Badajoz City??? En mis tiempos no pasaba!!!! Sí, Cancho, sí, seguro que es un complot de ET y Alien para quitarle votos a Celdrán en las próximas municipales xDDD.
PD: como sigáis así vais a mandar al paro a Mullder y a Scully. enga! Buen trabajo! Dew!

Juan Antonio dijo...

abra k llamar a nuestro amigo Iker Jimenez, para podernos inventar una explicacion k sea "creible" y asi, anunciarla a bombo y platillo jeje.x cierto aora la liebre descansa en paz al lado d los palitos de merluza k cenaremos mñn xDDD

Cancho dijo...

Si el mismísimo Iker Jiménez no es capaz de darle una explicación creíble, entoces es que simplemente no sucedió nada de todo esto. Por cierto, Anónimo, ¡anda que no hacen falta caras de Bélmez para echar a Celdrán del ayuntamiento! Un saludo

Wardog dijo...

Señores, seamos serios. El coche no atropelló a la liebre. La liebre iba a tó cisco y ambalá, patinó en la curva y embistió al coche. Debido a la enorme diferencia de masas liebre-coche, la liebre salió malherida del impacto y falleció sobre el capó del coche.
La víctima es el coche.

Salorino dijo...

Y si tiene la gripe aviar?? Ah bueno no, que los anfibios agnatos y pseudocelomados no cojen ese tipo de catarro... :D. No olvides q hay que hacer el video con el bichito...